El índice del dólar se mantuvo alrededor de 100,9 el viernes y parecía encaminarse a cerrar la semana prácticamente sin cambios, mientras los inversores seguían evaluando la frágil e incierta situación en Oriente Medio. Los precios del petróleo retrocedieron tras el fuerte repunte registrado a comienzos de la semana, después de que se informara que Estados Unidos e Irán reanudarían las negociaciones de paz. Aun así, la reanudación de los intercambios de ataques entre ambas partes reavivó el temor de que el conflicto pueda intensificarse, mientras sigue sin estar claro el estado de la tregua anterior. Esta escalada también volvió a despertar la preocupación por un nuevo episodio de presiones inflacionarias, lo que reforzó las expectativas de que la Reserva Federal podría verse obligada a endurecer aún más la política monetaria. Los mercados de futuros ahora descuentan una probabilidad del 62% de una subida de tipos por parte de la Fed en septiembre, frente al 58% de hace una semana, pero por debajo de aproximadamente el 70% alcanzado en el pico de esta semana. Mientras tanto, el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, señaló que, entre las fuerzas que actualmente impulsan la inflación en Estados Unidos, la que más le preocupa es la demanda alimentada por los avances en inteligencia artificial.