Los futuros de café arábica se negociaron en un amplio rango entre 3,20 y 3,50 dólares por libra, mientras los inversores seguían de cerca los patrones meteorológicos y el avance de la cosecha en Brasil, el principal productor mundial. La volatilidad se ha intensificado en las últimas sesiones, con un ajuste de la oferta global que ha incrementado la sensibilidad del mercado ante cualquier cambio en las condiciones climáticas y ha impulsado rápidos reajustes de posiciones a medida que se modifican las expectativas de la cosecha. Los pronósticos de lluvia para la segunda mitad de julio en las principales regiones cafetaleras de Brasil —que coincide con una fase crítica de recolección, secado y procesamiento— han reavivado la preocupación por posibles retrasos en las labores de campo y riesgos para la calidad del grano.