La economía rumana se contrajo un 1,2% interanual en el primer trimestre de 2026, confirmando la segunda estimación y revirtiendo el crecimiento del 0,2% registrado en el trimestre anterior. Fue la primera contracción anual desde el cuarto trimestre de 2020, lo que pone de relieve una marcada pérdida de impulso al inicio del año.
Por el lado del gasto, el consumo de los hogares cayó un 1,0%. En cambio, el gasto público aumentó con fuerza (12,9%), la formación bruta de capital fijo creció un 2,2% y la demanda externa neta también hizo una contribución positiva, con las exportaciones subiendo un 1,3% y las importaciones avanzando un 0,5%.
Por el lado de la producción, el descenso de la actividad se debió principalmente a la minería y explotación de canteras (-1,3%), el comercio mayorista y minorista (-3,2%), la información y las comunicaciones (-4,1%) y las actividades profesionales, científicas y técnicas (-3,8%).
En términos trimestrales desestacionalizados, el PIB se mantuvo estable, tras una contracción del 1,9% en los tres meses anteriores.