El Ibovespa cayó un 0,8% el miércoles, cerrando en 170.653 puntos, en medio de un renovado aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán que incrementó la aversión al riesgo a nivel global. El presidente Trump declaró que el memorando de entendimiento con Irán destinado a poner fin al conflicto estaba “terminado”, reavivando los temores a posibles interrupciones en el suministro mundial de energía.
El consiguiente aumento de los precios del petróleo reavivó las preocupaciones sobre una inflación impulsada por la energía y la posibilidad de tasas de interés más altas, lo que presionó a los valores financieros y al mercado en general. Entre los principales bancos, Itaú retrocedió un 1,3%, mientras que Bradesco bajó un 0,7%.
Vale perdió un 4,6% tras la conclusión, el martes, de una audiencia sobre la propuesta de la USTR de aplicar un arancel del 25% a los productos brasileños. La acción también sufrió una presión adicional después del anuncio de la renuncia inmediata del presidente del consejo, Daniel Stieler. Otros exportadores también cerraron a la baja, con Embraer cediendo un 3%.
En contraste, Petrobras subió un 3,1%, impulsada por el repunte de los precios del petróleo, que favoreció al sector energético.