La inflación en Estonia mantuvo en junio de 2026 una marcada senda de desaceleración, al situarse el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el 2,30% interanual, frente al 3,70% registrado en mayo de 2026. Los datos, actualizados el 7 de julio de 2026, confirman una notable moderación de las presiones inflacionistas en la economía estonia.
Tanto la lectura de mayo como la de junio se calculan en términos interanuales, es decir, comparando cada mes con el mismo mes del año anterior. Así, la caída de más de un punto porcentual entre mayo y junio sugiere que el ritmo de encarecimiento de bienes y servicios se está enfriando de forma significativa.
Este alivio inflacionario podría tener implicaciones relevantes para el panorama económico del país, desde las decisiones de política económica hasta la capacidad de compra de los hogares, que se verían favorecidos por un menor aumento generalizado de los precios.