Los futuros del crudo WTI subieron hacia los 106 dólares por barril el lunes, ampliando el rally de la semana pasada, ya que las estancadas negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el cierre casi total del estratégico Estrecho de Ormuz mantuvieron elevados los riesgos para el suministro global. El presidente Donald Trump advirtió que Teherán se está quedando sin tiempo para lograr un acuerdo con Washington, mientras que medios iraníes sugirieron que ambas partes siguen muy alejadas, y que Estados Unidos, según se informa, no ha ofrecido “concesiones tangibles” en las conversaciones.
Durante el fin de semana, importantes infraestructuras energéticas en todo el Golfo Pérsico fueron objeto de ataques, incluido un complejo nuclear en los Emiratos Árabes Unidos, lo que intensificó aún más las tensiones geopolíticas. Al mismo tiempo, la administración Trump dejó expirar una exención que autorizaba las exportaciones de crudo ruso, a pesar de la petición de India de una prórroga, lo que añadió presión a una oferta ya de por sí ajustada.
Mientras tanto, la cumbre de dos días de la semana pasada entre Trump y el presidente chino Xi Jinping concluyó sin pasos concretos hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz.