Los futuros de café arábica subieron hasta alrededor de 2,95 dólares por libra, su nivel más alto desde mediados de febrero, mientras los operadores evaluaban una serie de riesgos del lado de la oferta, desde las interrupciones vinculadas a la crisis en Oriente Medio hasta unos flujos de exportación más débiles desde Brasil. El cierre del Estrecho de Ormuz ha encarecido el transporte marítimo, los seguros y los combustibles a nivel global, lo que añade presión adicional sobre los importadores de café y los tostadores. Al mismo tiempo, los datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) de Brasil mostraron una caída interanual de las exportaciones de café en febrero, un hecho que podría ajustar temporalmente la disponibilidad global.
La atención se centra ahora en las perspectivas de producción para las próximas temporadas. Conab de Brasil pronosticó recientemente una cosecha récord de 66,2 millones de sacos para 2026/27, y van en aumento las expectativas de que la producción de 2027/28 pueda superar los 80 millones de sacos, siempre que no se registren fenómenos meteorológicos severos como heladas o sequías.