Los precios de la gasolina en EE. UU. subieron aún más por encima de 3,10 dólares por galón, respaldados por la creciente preocupación de que la guerra que involucra a Irán pueda prolongarse y siga perturbando el suministro de energía a medida que se intensifican las hostilidades. EE. UU. llevó a cabo ataques contra varios objetivos en Irán, y los informes indicaron que el presidente Donald Trump advirtió sobre ataques adicionales a menos que se alcance un acuerdo de paz provisional. También se informó de que Irán lanzó ataques con misiles y drones contra buques estadounidenses que operan en el Estrecho de Ormuz. Estos acontecimientos han intensificado los temores de un enfrentamiento militar prolongado y han puesto en duda las perspectivas de un acuerdo de paz duradero.
En el plano de los fundamentos, los datos de la EIA mostraron que los inventarios de gasolina en EE. UU. aumentaron en casi 0,2 millones de barriles en la primera semana de junio, desafiando las expectativas de una caída de 0,5 millones de barriles. Aun así, este modesto incremento semanal se produjo después de varias semanas de fuertes descensos, lo que pone de relieve que las existencias han estado cayendo con rapidez antes de la temporada de mayor consumo de gasolina en verano.