El rendimiento del Bund alemán a 10 años cotizó en torno al 3,07%, cerca de su nivel más alto en dos meses, ya que las persistentes tensiones geopolíticas en Oriente Medio siguieron influyendo en las expectativas de inflación y reforzando la opinión de que los bancos centrales podrían tener que adoptar una postura de política monetaria más agresiva. El conflicto en la región sigue sin resolverse y los repetidos ataques militares, junto con los reveses diplomáticos, reducen las posibilidades de un avance entre Estados Unidos e Irán y mantienen elevados los precios del petróleo.
En este contexto, se espera ampliamente que el Banco Central Europeo eleve los tipos de interés en 25 puntos básicos en su reunión de junio de 2026, lo que supondría su primera subida desde 2023. Este endurecimiento previsto refleja el aumento de las presiones inflacionarias tras el shock energético desencadenado por el conflicto con Irán. Los inversores también analizarán de cerca las indicaciones a futuro del BCE, en un contexto en el que se espera que las autoridades puedan aplicar al menos una subida de tipos adicional más adelante este año.