El índice del dólar avanzó hacia 99,5 el jueves, encadenando su tercera sesión consecutiva de subidas, ya que un renovado repunte en los precios del petróleo intensificó los riesgos inflacionarios y redujo aún más las perspectivas de recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Los precios del crudo subieron por segundo día consecutivo, ya que el temor a una guerra prolongada que involucre a Irán pesó más que el impacto de una liberación coordinada de reservas estratégicas por parte de las principales economías; la IEA aprobó su mayor retirada de la historia, de 400 millones de barriles. Las preocupaciones sobre la oferta se vieron agravadas después de que Irak suspendiera las operaciones en sus terminales petroleras tras los ataques a dos petroleros en sus aguas territoriales, lo que pone de relieve el aumento de los riesgos de suministro en la región.
En el frente de los datos, la inflación de febrero estuvo en línea con las expectativas, con el IPC manteniéndose estable pero aún por encima del objetivo de la Fed. Sin embargo, las cifras más recientes aún no reflejan plenamente el impacto inflacionario del reciente repunte de los precios de la energía vinculado al conflicto. Se espera ampliamente que la Fed mantenga sin cambios la tasa de fondos federales en la reunión de la próxima semana, mientras que los mercados de futuros solo descuentan un recorte de 25 puntos básicos este año, probablemente en septiembre.