El rendimiento del bono gubernamental chino a 10 años rondó el 1,81% el viernes, prolongando el tenue desempeño de la sesión anterior, mientras los inversores evaluaban la postura de relajación cautelosa del People’s Bank of China en un contexto de datos de inflación mixtos. Los precios al consumidor subieron un 1% interanual en marzo de 2026, desacelerándose más de lo previsto a medida que se desvanecía la demanda vinculada al Año Nuevo Lunar. En contraste, los precios al productor aumentaron un 0,5%, su primer incremento desde septiembre de 2022, impulsados en parte por el encarecimiento de la energía en medio del aumento de las tensiones en Oriente Medio y las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Aunque las reservas estratégicas de China y sus canales diversificados de importación de energía han ayudado a amortiguar los choques externos, empiezan a aparecer indicios de traslado de costos a nivel interno, como lo demuestra el tercer incremento del precio minorista de los combustibles desde finales de febrero. Aun así, en su última reunión trimestral, el banco central reiteró un enfoque de política cauteloso, señalando un apetito limitado por una relajación monetaria agresiva tras un modesto recorte de tipos de interés en 2025.