El rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años retrocedió hasta alrededor del 2,36% el lunes, manteniéndose cerca de su nivel más alto desde 1999, ya que un shock inflacionario impulsado por el petróleo, vinculado al conflicto en Oriente Medio, reforzó las expectativas de una inminente subida de tipos por parte del Bank of Japan. Los precios del petróleo siguieron aumentando en medio de tensiones persistentes en la región, después de que el presidente Donald Trump afirmara que podría “quedarse con el petróleo de Irán”, y de que militantes hutíes en Yemen, respaldados por Irán, se incorporaran al conflicto.
Al mismo tiempo, el Summary of Opinions del BOJ correspondiente a su reunión de marzo señaló una postura más agresiva entre los responsables de política, incluida la de un miembro que argumentó que podría estar justificado un aumento de tipos mayor a la luz de la agitación en Oriente Medio. La fuerte depreciación del yen, que superó el umbral clave de 160 por dólar, añadió más presión sobre el banco central para endurecer su política, ya que el aumento de los costos de importación pesa cada vez más sobre los hogares y las empresas.