El oro cayó cerca de un 1% hasta alrededor de 4.450 dólares el lunes, recortando las ganancias de la sesión anterior, mientras el conflicto en Oriente Medio entraba en su quinta semana sin una vía clara hacia su resolución. Las tensiones en la región se intensificaron después de que militantes hutíes respaldados por Irán en Yemen se sumaran a los combates, lanzando ataques contra Israel durante el fin de semana. El grupo también representa una amenaza para los buques que transitan por el mar Rojo y para la infraestructura energética clave de Arabia Saudita.
Al mismo tiempo, se informa de que el ejército estadounidense se está preparando para semanas de operaciones terrestres en Irán tras la llegada de tropas adicionales a la región. El oro sigue más de un 15% por debajo de su máximo de marzo, ya que el shock en los precios del petróleo ha intensificado las preocupaciones sobre la inflación y ha reforzado las expectativas de subidas de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. Un cambio en el comportamiento de los bancos centrales —de compradores netos a una postura más cautelosa— también ha presionado los precios, a medida que las principales economías incrementan la liquidez para compensar las repercusiones económicas de la guerra con Irán.