Los futuros vinculados al índice compuesto S&P/TSX cayeron con fuerza el viernes, ya que la persistente incertidumbre en torno a una posible resolución en Medio Oriente mantuvo a los inversores en vilo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió hasta el 6 de abril el plazo dado a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, advirtiendo que la infraestructura energética del país sería atacada si no cumplía. Los precios del petróleo siguieron subiendo debido a las preocupaciones sobre la oferta relacionadas con la guerra, lo que amplificó los temores de estanflación. Los rendimientos de los bonos del gobierno canadiense aumentaron en respuesta a las crecientes presiones inflacionarias, ya que los mercados incorporaron cada vez más la posibilidad de una postura más agresiva por parte de los principales bancos centrales. Ese cambio presionó a la baja las acciones del sector bancario, ante las expectativas de los inversores de posibles obstáculos para la demanda de crédito. En contraste, los precios más altos del petróleo y del oro respaldaron las ganancias de las productoras de energía y las mineras en el mercado canadiense, fuertemente orientado a los recursos. Por otra parte, el Bank of Canada advirtió el jueves que enfrenta una tarea difícil al gestionar los cambios estructurales que están llamados a transformar de forma permanente el panorama económico del país.