El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo cerca del 4,41% el viernes y se encaminaba a un fuerte aumento mensual, impulsado por la creciente incertidumbre en torno al conflicto en Oriente Medio y su posible impacto en los precios del petróleo, la inflación y el crecimiento global. Informes recientes indican que el Pentágono está sopesando el despliegue de hasta 10.000 soldados adicionales sobre el terreno en la región, una medida que reforzaría la posición de la Casa Blanca en las negociaciones en curso. Al mismo tiempo, el presidente Trump amplió en 10 días el plazo para un ataque contra la infraestructura energética iraní y comentó que Irán había permitido que 10 petroleros transitaran por el estrecho de Ormuz esta semana como un “regalo” para Estados Unidos. El conflicto y los riesgos de suministro asociados han impulsado al alza los precios de la energía, intensificando las preocupaciones inflacionarias y reforzando las expectativas de una Reserva Federal más agresiva. Los mercados de futuros ahora asignan casi un 50% de probabilidad a una subida de tipos de la Fed para diciembre, un marcado cambio frente a las previsiones anteriores que contemplaban dos recortes de tipos este año.