El rendimiento del bono filipino a 10 años retrocede desde su máximo de 2 años

El rendimiento del bono gubernamental de Filipinas a 10 años cayó por debajo del 6,9%, retrocediendo desde un máximo de casi dos años después de que el banco central decidiera mantener sin cambios las tasas en una reunión fuera de calendario, lo que señala un enfoque más prudente respecto a nuevas medidas de endurecimiento. La Tesorera Nacional Sharon Almanza afirmó que la decisión podría ayudar a estabilizar el mercado de bonos tras una serie de subastas débiles impulsadas por el fuerte aumento de los rendimientos. La presión alcista sobre los rendimientos se había visto alimentada por el repunte de la inflación, agravado por un alza en los precios del petróleo vinculada al conflicto en Irán, lo que llevó al banco central a elevar su previsión de inflación para 2026 hasta alrededor del 5,1%.

Aunque se prevé que los riesgos inflacionarios superen el techo del 4% en el corto plazo, el Bangko Sentral ng Pilipinas mantuvo su tasa de referencia en 4,25%, optando por evaluar primero los efectos rezagados de los 225 puntos básicos de relajación aplicados anteriormente. El gobernador Eli Remolona señaló que se espera que el crecimiento económico siga siendo frágil y advirtió que un endurecimiento adicional podría frenar la recuperación. Aun así, las autoridades subrayaron que la próxima lectura del IPC de marzo será crucial para determinar si las subidas de tasas podrían reanudarse ya en abril.