El índice del dólar subió hacia 99,5 el martes, recuperando parte de las pérdidas de la sesión anterior después de que Irán negara estar participando en conversaciones para poner fin al conflicto, contradiciendo las afirmaciones del presidente Donald Trump. Teherán también anunció nuevos ataques contra objetivos estadounidenses, mientras que Israel continuó con sus bombardeos sobre Irán, manteniendo elevadas las tensiones geopolíticas.
El lunes, el dólar había afrontado una fuerte presión vendedora después de que Trump pospusiera durante cinco días los ataques previstos contra la infraestructura energética iraní, alegando “conversaciones productivas” con Irán en los dos días anteriores. El resultado de cualquier negociación y las perspectivas de reapertura del Estrecho de Ormuz siguen siendo muy inciertos, y es posible que la capacidad energética de Oriente Medio tarde en volver a los niveles previos.
Esta dinámica incrementa el riesgo de una mayor inflación en los próximos meses y aumenta la probabilidad de subidas de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. En este contexto, los inversores centran ahora su atención en los próximos datos de manufacturas de Estados Unidos para obtener nuevas pistas sobre cómo están afrontando las empresas los elevados riesgos geopolíticos.