El NZX 50 subió 53 puntos, o un 0,4%, hasta 12.953 en las operaciones del martes por la mañana, poniendo fin a una racha de tres sesiones a la baja, ya que los caz gangas entraron al mercado después de que el índice tocara un mínimo de siete meses. El sentimiento se vio respaldado por el repunte nocturno en Wall Street, después de que el presidente de EE. UU., Trump, decidiera retrasar los ataques militares contra instalaciones energéticas iraníes tras lo que describió como “conversaciones productivas” con Teherán. No obstante, las ganancias se vieron limitadas después de que la gobernadora del RBNZ, Anna Breman, advirtiera que las tasas de interés podrían tener que subir si la inflación impulsada por el petróleo persiste en medio del conflicto con Irán. En China, el primer ministro Li Qiang se comprometió a seguir abriendo la economía a las empresas extranjeras y a promover un comercio más equilibrado. Por sectores, los bienes de consumo duraderos, los servicios industriales y las empresas de servicios públicos encabezaron las subidas, con una fortaleza destacada en Fisher & Paykel Healthcare (al alza un 2,0%), Hallenstein Glasson (1,9%), Property for Industry (1,7%) y Contact Energy (1,3%). Ahora los operadores centran su atención en los datos de confianza empresarial y de los consumidores de Nueva Zelanda correspondientes a marzo, que se publicarán a finales de esta semana.