El rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años cayó el lunes hasta alrededor del 2,57%, su nivel más bajo en un mes, después de que Estados Unidos e Irán alcanzaran un acuerdo de paz que restablecería el tránsito a través del Estrecho de Ormuz. La noticia llevó los precios del petróleo a un mínimo de dos meses, aliviando las preocupaciones sobre la inflación y reduciendo las presiones de costos para las principales economías importadoras de energía, como Japón.
Los inversores también se están posicionando de cara a la próxima decisión de política del Bank of Japan, donde se espera ampliamente que las autoridades suban las tasas de interés para contener la inflación y apuntalar el yen. Aun así, la moneda siguió bajo presión, ya que los operadores incrementaron sus posiciones cortas en medio de la persistente actividad de carry trade, en la que los inversores se endeudan en yenes para invertir en activos con mayor rendimiento en el extranjero. Estos movimientos ponen de relieve la amplia brecha de tipos de interés que aún existe con Estados Unidos, la cual sigue eclipsando la senda gradual de endurecimiento del BOJ y los repetidos esfuerzos de intervención cambiaria de Tokio.