El franco suizo se debilitó hasta alrededor de 0,81 por dólar estadounidense, manteniéndose cerca de su nivel más bajo desde noviembre de 2025, ya que un dólar más fuerte y la caída de los precios del petróleo presionaron a la moneda. El Swiss National Bank mantuvo su tasa de referencia sin cambios en el 0% por cuarta reunión consecutiva, señalando que su postura actual sigue siendo compatible con la estabilidad de precios y un crecimiento económico sostenible. Al mismo tiempo, el SNB elevó su previsión de inflación y reiteró que está listo para intervenir en los mercados de divisas si fuera necesario. En contraste, el tono agresivo de la Reserva Federal en su última reunión respaldó nuevas ganancias del dólar estadounidense. Una presión adicional sobre el franco provino del descenso de los precios del petróleo, que reflejaron signos de distensión de las tensiones geopolíticas y la decisión de conceder a Irán una licencia de 60 días para vender petróleo en los mercados internacionales, lo que mejoró la percepción general de riesgo.