El Banco de Rusia redujo su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 14,25%, en su reunión de junio de 2026, por debajo de la expectativa media del mercado, que anticipaba un recorte de 50 puntos básicos hasta el 14%. El banco central subrayó que los riesgos inflacionarios siguen predominando en el medio plazo, lo que justifica la necesidad de mantener una postura monetaria restrictiva. Estos riesgos se ven reforzados por un entorno externo adverso, que incluye precios mundiales de la energía más altos impulsados por la guerra en Oriente Medio, así como el aumento de los precios internos de la energía a medida que las refinerías rusas son objeto de ataques ucranianos. Las expectativas de inflación también se están viendo impulsadas al alza por un crecimiento salarial que supera las ganancias de productividad.
Además, el CBR señaló que la política fiscal ha resultado ser más expansiva de lo que se suponía anteriormente, lo que aumenta aún más la necesidad de mantener unas condiciones monetarias restrictivas para contener las presiones inflacionarias. La tasa de inflación de Rusia se moderó al 5,3% en mayo, pero sigue por encima del objetivo del 4% fijado por el CBR.