El dólar neozelandés cayó alrededor de 0,584 dólares el viernes, su nivel más bajo en más de siete semanas, presionado por el aumento de la aversión al riesgo en medio de las tensiones persistentes en Oriente Medio. Las declaraciones desafiantes del jueves del presidente de Estados Unidos, Trump, y del nuevo líder supremo de Irán incrementaron la preocupación de que el conflicto pueda prolongarse, lo que llevó a los inversores a posicionarse aún más en activos considerados refugio.
Al mismo tiempo, el impacto del conflicto con Irán sobre los precios mundiales del petróleo ya se está trasladando a los costos de los combustibles y a las tarifas aéreas en Nueva Zelanda. A su vez, algunos economistas ahora esperan que el Reserve Bank of New Zealand pueda subir las tasas de interés antes de lo previsto, especialmente si estas presiones de costos se trasladan a una inflación más generalizada. Actualmente, los mercados prácticamente descuentan por completo una subida de tasas de 25 puntos básicos en septiembre y asignan más de un 70% de probabilidad a otro incremento en diciembre.