El yen japonés se debilitó hacia 158 por dólar el miércoles, extendiendo su caída por tercera sesión consecutiva, a medida que el dólar estadounidense se fortalecía tras unos datos de inflación en Estados Unidos más altos de lo previsto, lo que reforzó las expectativas de una postura de política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal.
En Japón, el Resumen de Opiniones del Banco de Japón correspondiente a su reunión de abril mostró que los responsables de política debatieron la posibilidad de nuevas subidas de los tipos de interés ya en la próxima reunión, mientras que el aumento de los precios del petróleo intensificó la preocupación por la inflación. La OCDE también proyectó que la tasa de referencia del BOJ podría subir hasta el 2% para finales de 2027.
Al mismo tiempo, los operadores de divisas se mantuvieron atentos al riesgo de una intervención oficial después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmara que tanto Estados Unidos como Japón consideran indeseable una volatilidad excesiva en el tipo de cambio; comentarios que fueron ampliamente interpretados como un respaldo a los recientes movimientos de Tokio para estabilizar el yen.