Los futuros de cobre cayeron cerca de un 2% hasta alrededor de 6,50 dólares por libra el jueves, retrocediendo desde máximos históricos mientras los operadores tomaban ganancias y reevaluaban el equilibrio fundamental entre la oferta y la demanda del mercado. El metal ha protagonizado un fuerte repunte este mes, respaldado por unas perspectivas constructivas a largo plazo vinculadas a las inversiones en infraestructura impulsadas por la IA, la modernización de las redes eléctricas y la transición energética global en sentido amplio. La persistente fortaleza de las acciones relacionadas con la IA ha reforzado aún más las expectativas de una inversión continua en capacidad de centros de datos, apuntalando las perspectivas de demanda de cobre.
En el plano de la oferta, las restricciones de China a las exportaciones de ácido sulfúrico, combinadas con las interrupciones en la producción de azufre en Oriente Medio, podrían endurecer las condiciones de suministro global y crear un viento de cola estructural para los precios. Al mismo tiempo, los mercados siguen de cerca la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, en la que se espera que las conversaciones aborden las relaciones comerciales, las tierras raras y la inteligencia artificial.