El rendimiento del Bund alemán a 10 años retrocedió hacia el 2,9%, reflejando la caída de los rendimientos de los Treasury estadounidenses y de los precios del crudo. Aunque las condiciones de navegación a través del Estrecho de Ormuz siguen siendo volátiles y la oferta de petróleo a corto plazo es incierta, se espera un aumento estructural de la oferta tras la decisión de la OPEC+ de incrementar la producción.
Unos datos de inflación más débiles de lo previsto y los comentarios de tono acomodaticio de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, la semana pasada llevaron a los mercados a reducir sus expectativas de una tercera subida de tipos del BCE este año, aunque una segunda subida sigue considerándose probable. Las cifras de junio mostraron una inflación general del 2,8% y una inflación subyacente del 2,4%, ambas por debajo de las previsiones del consenso. En su intervención en el Sintra Forum del BCE, Lagarde destacó unas perspectivas más equilibradas tanto para la inflación como para el crecimiento en la zona del euro.
Mientras tanto, un informe sobre el mercado laboral estadounidense más débil de lo previsto redujo aún más las expectativas de una inminente subida de tipos por parte de la Reserva Federal.