El índice Shanghai Composite retrocedió un 0,1% hasta situarse por debajo de los 3.900 puntos el viernes, mientras que el Shenzhen Component avanzó ligeramente hasta los 13.600, en una sesión mixta para las acciones continentales en medio del escepticismo persistente sobre las negociaciones de paz en Oriente Medio. Ambos indicadores se mantuvieron encaminados a registrar fuertes pérdidas semanales, con la incertidumbre sobre el conflicto todavía presente a pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió en diez días el plazo relativo al acuerdo nuclear con Irán.
El sentimiento del mercado se vio aún más presionado por informes que indican que Estados Unidos podría desplegar hasta 10.000 tropas adicionales en la región, lo que redujo el apetito por el riesgo. Los inversores también siguieron de cerca la próxima agenda diplomática entre Estados Unidos y China, ya que ahora se espera que Trump se reúna con el presidente chino, Xi Jinping, en mayo, después de los retrasos atribuidos al conflicto.
En el plano macroeconómico, los beneficios industriales aumentaron un 15,2% interanual en el período enero–febrero, prolongando el repunte del mes anterior. A nivel bursátil, entre los descensos más destacados se encontraron PetroChina (-0,5%), CNOOC (-0,9%), Foxconn Industrial (-1,5%) y Zhongji Innolight (-2,1%).