El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años volvió a situarse por encima del 4,37% el martes, revirtiendo parcialmente el descenso de la sesión anterior después de que Irán negara estar participando en conversaciones para poner fin al conflicto, contradiciendo las afirmaciones del presidente Donald Trump. Teherán también informó de nuevos ataques contra objetivos estadounidenses, mientras que Israel continuó sus bombardeos sobre Irán, manteniendo elevadas las tensiones geopolíticas. El lunes, los rendimientos de los Treasury habían caído después de que Trump pospusiera durante cinco días los ataques previstos contra la infraestructura energética iraní, alegando lo que describió como conversaciones productivas con Irán en los dos días anteriores. El resultado de cualquier negociación y la posible reapertura del Estrecho de Ormuz siguen siendo altamente inciertos, y podría llevar tiempo que la capacidad energética de Oriente Medio se recupere hasta los niveles previos. Este contexto eleva el riesgo de una mayor inflación en los próximos meses y aumenta la probabilidad de subidas de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales. Los inversores centran ahora su atención en los próximos datos de manufacturas de Estados Unidos para obtener más información sobre cómo están afrontando las empresas el incremento de los riesgos geopolíticos.