El FTSE 100 retrocedió un 0,2% hasta los 9.894 puntos el lunes, su cierre más débil desde finales de diciembre, pero logró una fuerte recuperación desde pérdidas superiores al 1,5% registradas anteriormente, ya que las esperanzas de una desescalada en Oriente Medio impulsaron brevemente el apetito por el riesgo. El Brent cayó más de un 9% después de que el presidente Donald Trump anunciara una pausa en los ataques contra la infraestructura energética iraní, citando lo que calificó como conversaciones productivas. Posteriormente, el petróleo recortó parte de esas pérdidas después de que medios iraníes negaran que hubiera habido algún contacto con Washington.
Los valores de defensa y energía lastraron el índice, con BAE Systems perdiendo más de un 4%, mientras que BP y Shell retrocedieron un 4,3% y un 2%, respectivamente. Otros pesos pesados del índice, entre ellos AstraZeneca, Unilever y BAT, también cedieron alrededor de un 1%. En contraste, los bancos repuntaron con fuerza: HSBC, Lloyds, Barclays y NatWest avanzaron entre un 1,8% y un 3,3%, y la minera Rio Tinto sumó más de un 2%.