El rendimiento del BTP italiano a 10 años subió al 4,1%, su nivel más alto desde noviembre de 2023, mientras el prolongado conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán entraba en su cuarta semana y el aumento de los precios de la energía reforzaba las expectativas de futuras subidas de tipos por parte del BCE. Los precios del crudo repuntaron después de que Irán prometiera atacar la red eléctrica de Israel y las cadenas de suministro militares de Estados Unidos en represalia por la amenaza de Trump de destruir el sector energético iraní si el estrecho de Ormuz permanece cerrado, un giro brusco respecto a su reciente afirmación de que la guerra se estaba desescalando. Los mercados ya están descontando tres subidas de tipos del BCE en 2026, y la última decisión del banco central de mantener los tipos sin cambios ha quedado eclipsada por unas previsiones de inflación más elevadas y unas proyecciones de crecimiento más débiles, lo que pone de manifiesto el creciente impacto económico de una crisis cada vez más profunda.