El dólar neozelandés subió a 0,583 USD, su nivel más alto en más de dos semanas, después de que el Reserve Bank of New Zealand señalara que está preparado para subir las tasas de interés si la inflación subyacente se acelera. La gobernadora Anna Breman afirmó que el banco central ahora prevé un crecimiento económico algo más débil, pero sigue preocupado por las presiones inflacionarias a mediano plazo. Subrayó que, si la inflación a mediano plazo comienza a repuntar, el RBNZ responderá con determinación, lo que implicaría tasas de interés más altas.
El miércoles, el banco central mantuvo sin cambios su tasa oficial de efectivo en 2,25% por segunda reunión consecutiva, reiterando su compromiso de devolver la inflación al punto medio de su rango objetivo de 1–3%. Actualmente, los mercados financieros están descontando una probabilidad de más del 80% de una subida de tasas ya en julio y esperan que la tasa de referencia alcance el 3% hacia finales de año.
Al mismo tiempo, el sentimiento de los inversores se mantuvo cauto, ya que el alto el fuego de dos semanas en Oriente Medio pareció ponerse en riesgo tras los ataques aéreos israelíes en Líbano.