Los futuros del algodón subieron hacia los 72 centavos por libra, su nivel más alto desde octubre de 2024, impulsados por la preocupación por la oferta en las principales regiones productoras de Estados Unidos y por un dólar más débil, que mejoró la competitividad de las exportaciones estadounidenses. Las persistentes condiciones de sequía en las Grandes Llanuras occidentales y sudoccidentales continúan representando una amenaza significativa para la próxima cosecha, incluso cuando los agricultores planean sembrar una superficie de algodón mayor de lo esperado.
Al mismo tiempo, los datos comerciales de Secex de Brasil mostraron un fuerte salto en las exportaciones de algodón de marzo, que aumentaron un 45% interanual hasta 347.822,83 toneladas, frente a unas 239.000 toneladas en el mismo mes del año pasado.
Sin embargo, el impulso alcista de los precios fue limitado, ya que la relajación de los riesgos geopolíticos presionó a la baja los precios del petróleo crudo, reduciendo los costos de producción de poliéster y disminuyendo el atractivo del algodón como fibra sustitutiva.