El yuan extraterritorial subió ligeramente hasta alrededor de 6,88 por dólar el viernes, recortando el fuerte avance registrado en la sesión anterior, a medida que mejoró el apetito por el riesgo gracias al creciente optimismo sobre una posible reapertura del Estrecho de Ormuz. Según informes, Irán y Omán están trabajando en un protocolo para “monitorizar el tránsito” a través de esta estratégica vía marítima, en un intento de aliviar las tensiones regionales.
Al mismo tiempo, países como India y Filipinas están negociando activamente con Teherán para asegurar el paso seguro de sus buques, mientras forman pequeñas coaliciones diplomáticas y exploran acuerdos de trueque. China y Pakistán están impulsando su propia iniciativa diplomática de múltiples puntos, incluso cuando Irán sigue ejerciendo un estricto control sobre la ruta de navegación.
En el frente interno, datos de RatingDog mostraron que el PMI compuesto de China cayó a 51,5 en marzo desde 55,4 en febrero de 2026, lo que refleja una desaceleración tanto en el sector manufacturero (50,8 frente a 52,1) como en el de servicios (52,1 frente a 56,7). Pese a los datos más débiles, el yuan se encamina a una ganancia semanal, y se dispone a romper una racha de cuatro semanas de pérdidas.