La actividad económica de Argentina registró en febrero de 2026 una caída interanual de 2,1%, revirtiendo así el avance de 1,9% observado en enero de 2026 frente al mismo mes del año anterior. Los datos, actualizados al 22 de abril de 2026, muestran un deterioro del nivel de actividad en la comparación año contra año, tras haber iniciado el año con una variación positiva.
El indicador de enero de 2026 había mostrado un crecimiento de 1,9% respecto de enero de 2025, lo que sugería una moderada recuperación. Sin embargo, la lectura de febrero —comparada con febrero de 2025— señala un cambio de tendencia hacia terreno negativo, con una contracción del 2,1% en términos interanuales. Esta dinámica refuerza la señal de volatilidad en el desempeño económico argentino al inicio de 2026, en un contexto donde la evolución de la actividad será clave para las proyecciones de crecimiento y las decisiones de política económica durante el resto del año.