La rentabilidad del bono sudafricano a 10 años subió hasta alrededor del 8,50%, su nivel más alto desde mediados de abril, mientras los inversores evaluaban las últimas cifras de inflación y sus implicaciones para la trayectoria futura de las tasas de interés. La tasa de inflación anual en Sudáfrica aumentó ligeramente hasta el 3,1% en marzo desde el 3,0% en febrero, manteniéndose cerca del objetivo del 3% del South African Reserve Bank (SARB) e indicando que las presiones sobre los precios siguen relativamente contenidas.
No obstante, se espera que el aumento de los costos de los combustibles vinculado al conflicto en Oriente Medio impulse la inflación al alza a partir de abril. Al presentar la Monetary Policy Review de abril de 2026, el gobernador Lesetja Kganyago reafirmó que el banco central mantiene un firme compromiso con su objetivo de inflación del 3%, incluso cuando un nuevo shock global amenaza con nublar las perspectivas.
El SARB prevé que la inflación general sea más alta en el corto plazo, con un promedio del 3,7% este año, antes de regresar gradualmente al objetivo hacia finales de 2027. Kganyago señaló una postura de política más cautelosa y advirtió que “en general, es probable que las tasas de interés se mantengan elevadas durante más tiempo”.