El 24 de abril de 2026, S&P Global Ratings rebajó la calificación de la deuda soberana de Eslovaquia de A+ a A, manteniendo una perspectiva estable. La agencia señaló unas perspectivas de crecimiento más débiles y un elevado gasto público como los principales motivos de la rebaja. Se espera que la economía eslovaca crezca solo un 0,5% este año, limitada por una débil confianza de los consumidores, el endurecimiento fiscal y una demanda de exportaciones moderada en un contexto de incertidumbre global. Se proyecta que el crecimiento se recupere hasta un promedio del 1,9% en el período 2027–2029, aunque este nivel sigue siendo relativamente modesto.
Se prevé que la consolidación fiscal avance con mayor lentitud, reflejando un alto nivel de gasto en programas sociales, defensa y costes asociados a las próximas elecciones. En consecuencia, se proyecta que el déficit fiscal promedie el 4,8% del PIB durante los próximos años, lo que elevaría la deuda pública neta hasta alrededor del 62% del PIB para 2029, aproximadamente 20 puntos porcentuales por encima de su nivel previo a la pandemia. Moody’s califica actualmente a Eslovaquia en A3 con perspectiva estable, mientras que DBRS asigna una calificación de A (low), también con perspectiva estable.