El Ibovespa revirtió las ganancias iniciales y cerró el viernes con una caída del 0,55%, en 195.734 puntos, retrocediendo a niveles no vistos desde el 9 de abril. El optimismo inicial tras la reapertura del Estrecho de Ormuz se desvaneció cuando una fuerte baja del 9,86% en los precios del petróleo, hasta 85,35 dólares por barril, ejerció una presión significativa sobre el índice.
Petrobras fue el principal lastre, al desplomarse un 5,05% y devolver el avance provocado por la noticia de la adquisición de una participación en el bloque offshore 3 en São Tomé y Príncipe. En contraste, Vale subió un 1,51% tras informar de cifras sólidas de producción en el primer trimestre.
El sector bancario sostuvo en gran medida al mercado en general en medio de la caída de los rendimientos de los bonos. Banco do Brasil (+0,78%), Santander Brasil (+0,70%) y Bradesco (+0,77%) avanzaron, mientras que Itaúsa retrocedió un 0,27%.
Entre otros movimientos destacados, Rede D'Or ganó un 1,53% y WEG sumó un 0,54%, mientras que Eletrobras cedió un 2,81% y Ambev bajó un 0,78%.