El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó al 4,35% el viernes, 10 puntos básicos por debajo del máximo de nueve meses alcanzado apenas dos sesiones antes, ya que la moderación de los precios de la energía atenuó las perspectivas de inflación. Irán presentó una nueva propuesta para consideración de Estados Unidos después de que el presidente Trump rechazara concesiones anteriores y prometiera mantener el bloqueo naval, lo que—junto con las amenazas iraníes—ha frenado las exportaciones de energía y bienes desde Oriente Medio.
El retroceso de los precios de la energía ayudó a aliviar la preocupación por presiones inflacionarias más amplias. Aun así, los datos económicos recientes siguieron siendo coherentes con una postura agresiva por parte de la Reserva Federal. Los precios del ISM Manufacturing subieron a su nivel más alto en cuatro años y los nuevos pedidos crecieron a un ritmo más rápido en abril, mientras que la inflación subyacente de PCE se aceleró en marzo. Además, los últimos datos de solicitudes de subsidio por desempleo apuntaron a un mayor fortalecimiento de un mercado laboral estadounidense ya de por sí sólido. Estos acontecimientos siguieron a tres votos disidentes de corte restrictivo en la última reunión de la Fed, lo que subraya la mayor vigilancia del comité de fijación de tasas frente a los riesgos de inflación.