Los rendimientos de los gilt británicos a 10 años se mantuvieron apenas por encima del 5%, cerca de sus niveles más altos desde 2008, mientras los inversores evaluaban la última decisión de política del Bank of England junto con un nuevo repunte de los precios del petróleo impulsado por las tensiones en Oriente Medio. El Comité de Política Monetaria (Monetary Policy Committee) del BoE votó 8–1 a favor de mantener la Bank Rate en el 3,75%, siendo el economista jefe Huw Pill el único partidario de un aumento de 25 puntos básicos. El gobernador Andrew Bailey calificó la medida como una “pausa activa”, subrayando la necesidad de vigilar si el choque de precios de la energía resultará persistente a la luz de un debilitamiento de las perspectivas económicas.
Al mismo tiempo, los precios del petróleo siguieron subiendo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuviera el bloqueo naval de los puertos iraníes, alimentando los temores de que el estrecho de Ormuz pudiera permanecer cerrado y prolongar la presión alcista sobre los costos del combustible. Los inversores también dirigieron su atención a las próximas elecciones municipales en el Reino Unido, en las que las encuestas de opinión apuntan a un importante revés para el Labour Party del primer ministro Keir Starmer.