El rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años se mantuvo por debajo del 4,45% el viernes, tras caer en la sesión anterior, ya que la moderación de los precios del petróleo y una nueva tanda de datos económicos llevaron a los inversores a reevaluar las perspectivas para las tasas de interés. El crudo retrocedió en lo que pareció ser una corrección técnica, aunque sigue encaminado a cerrar su segunda semana consecutiva al alza ante las menguantes probabilidades de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán y las expectativas de que el Estrecho de Ormuz permanezca cerrado en el corto plazo. Los rendimientos de los Treasury han ido avanzando al alza desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio, reflejando la preocupación de que unos precios de la energía persistentemente elevados puedan reavivar la inflación y obligar a los principales bancos centrales a mantener por más tiempo unas tasas de interés elevadas o incluso a endurecer aún más su política. En el frente de los datos, las cifras recientes mostraron una desaceleración del gasto de los consumidores estadounidenses en el primer trimestre, mientras que la sólida inversión vinculada a la inteligencia artificial ayudó a sostener un ritmo anualizado de crecimiento del PIB del 2%.