El yen japonés subió más de un 2% hasta alrededor de 157 por dólar, en lo que los operadores interpretaron como una posible intervención del Bank of Japan. A comienzos de la sesión, la moneda se había debilitado por encima de 160 por dólar, su nivel más bajo desde julio de 2024, cuando las autoridades intervinieron por última vez para respaldarla. La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, también advirtió que se acercaba el momento para una “acción decisiva” en el mercado. La semana pasada, el Bank of Japan mantuvo sin cambios su tasa de referencia en el 0,75%, mientras sigue sopesando los riesgos de inflación frente a las preocupaciones por la desaceleración del crecimiento vinculada al conflicto en Oriente Medio. Tres de los nueve miembros de la junta votaron a favor de una subida de tipos, y el gobernador Kazuo Ueda reafirmó el compromiso del banco central con una senda de endurecimiento gradual.