El banco central de Brasil redujo su tasa de referencia al 14,50% en su reunión del 29 de abril, en línea con las expectativas del mercado. El Consejo de Política Monetaria destacó un entorno externo incierto, impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que están presionando las condiciones financieras globales. Los indicadores internos siguen apuntando a una trayectoria de moderación del crecimiento económico, mientras que el mercado laboral se mantiene resiliente.
Tanto la inflación general como la subyacente se han acelerado, alejándose aún más del objetivo oficial. Las expectativas de inflación para 2026 y 2027 se mantienen por encima de la meta, en 4,9% y 4,0%, respectivamente. Los riesgos inflacionarios se consideran superiores a lo habitual y las proyecciones indican una desviación creciente respecto del objetivo a lo largo del horizonte de política monetaria.
Al mismo tiempo, la incertidumbre en torno a estas proyecciones ha aumentado de forma significativa, en un contexto de visibilidad limitada sobre la duración del conflicto entre Estados Unidos e Irán y sus posibles efectos. En este contexto, el Comité consideró apropiado continuar con el ciclo en curso de calibración de la política monetaria.