El peso mexicano se debilitó hasta 17.5 por USD a finales de abril, su nivel más bajo en tres semanas, ya que el aumento de las tensiones geopolíticas incrementó la demanda de monedas de refugio. El presidente de Estados Unidos, Trump, indicó que el bloqueo a los petroleros iraníes se mantendrá en el corto plazo, lo que redujo las esperanzas de una resolución del conflicto y llevó a los inversionistas a alejarse de los activos de mercados emergentes y dirigirse hacia monedas más sólidas. El dólar estadounidense recibió un apoyo adicional por el tono más agresivo de algunos miembros de la Reserva Federal, pese a la decisión de mantener sin cambios las tasas de interés.
Al mismo tiempo, la tasa de inflación anual de México se moderó a 4.53% en la primera mitad de abril de 2026, desde el 4.63% registrado en marzo, incluso cuando los precios globales de la energía aumentaron debido a las tensiones relacionadas con Irán. La inflación subyacente también cayó a 4.27%, su nivel más bajo en cinco meses, desde 4.46%. Esta moderación de la inflación ha reforzado las expectativas de que el Banco de México podría adoptar una postura de política monetaria más acomodaticia, lo que añade presión bajista sobre el peso frente al dólar estadounidense.