El real brasileño se fortaleció a 4,98 por USD, cerca de su nivel más alto en dos años, respaldado por las expectativas de mayores entradas de divisas y por una postura monetaria restrictiva por parte del Banco Central do Brasil. El conflicto en curso entre Irán y Estados Unidos ha interrumpido los envíos de petróleo desde Oriente Medio, lo que ha impulsado los precios de la energía a nivel global y ha incrementado los flujos de divisas para exportadores de energía alternativa como Brasil. El aumento de los costos de la energía también llevó la inflación general al 4,4% en la primera mitad de abril, acercándose al límite superior de la meta del banco central, fijado en 4,5%.
Una ligera mayoría de los participantes del mercado espera que el BCB aplique un recorte de 25 puntos básicos en la tasa esta semana, aunque las advertencias del banco sobre el riesgo de que las expectativas de inflación se desanclen han reforzado las apuestas por una pausa. Aun así, la todavía elevada tasa Selic, del 14,75%, ha mantenido el atractivo de las operaciones de carry trade, continuando así brindando apoyo al real.