El índice del dólar estadounidense se mantuvo cerca de 98,6 el miércoles, estabilizándose tras una mayor volatilidad a comienzos de la semana, a medida que los mercados se posicionaban antes de la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal, que se espera ampliamente que sea la última presidida por Jerome Powell antes de que su mandato termine en mayo. Se anticipa en términos generales que la Fed deje las tasas de interés sin cambios, mientras los inversores observan de cerca cómo las autoridades describen los riesgos económicos derivados del conflicto en Oriente Medio. Varios otros grandes bancos centrales, incluidos los de la Eurozona, el Reino Unido y Canadá, también tienen previsto anunciar decisiones de política esta semana, mientras que el Banco de Japón adoptó el martes una postura restrictiva manteniendo los tipos. Entre tanto, el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el cierre continuado del Estrecho de Ormuz han intensificado las preocupaciones inflacionarias, reforzando la demanda del dólar como activo refugio. Según informes, el presidente Donald Trump ha rechazado la última propuesta de Teherán, insistiendo en que las cuestiones relacionadas con el programa nuclear se aborden desde el inicio de cualquier acuerdo.