Los futuros vinculados al índice compuesto S&P/TSX retrocedieron el miércoles, presionados por la intensificación de las tensiones en Medio Oriente. Estados Unidos atacó objetivos en Irán en respuesta a un ataque contra un helicóptero cerca del Estrecho de Ormuz, mientras que Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin. Este renovado intercambio de ataques ha reducido las esperanzas de lograr un acuerdo para poner fin al conflicto y reabrir esta ruta marítima clave.
Los precios del petróleo subieron tras estos acontecimientos, aumentando las preocupaciones sobre la inflación y elevando el riesgo de una postura más agresiva por parte del Banco de Canadá, lo que lastró las acciones bancarias y el índice en general. En contraste, los precios del oro retrocedieron ante las expectativas de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, lo que presionó a los valores mineros. Las acciones tecnológicas también volvieron a sufrir ventas, ya que el entusiasmo por la inteligencia artificial siguió desvaneciéndose.
Ahora los inversores centran su atención en la próxima decisión de política del Banco de Canadá, y los mercados dan prácticamente por hecho que el banco central mantendrá sin cambios las tasas de interés.