El índice Nikkei 225 cayó un 1,2% hasta situarse por debajo de los 65.000 puntos el miércoles, mientras que el índice más amplio Topix retrocedió un 0,4% hasta 3.880, borrando las ganancias de la sesión anterior. El sentimiento se debilitó después de que Estados Unidos llevara a cabo “ataques en defensa propia” contra Irán en respuesta al derribo de un helicóptero estadounidense. Las acciones japonesas también reflejaron una ola de ventas liderada por el sector tecnológico en Wall Street, donde los valores de semiconductores volvieron a sufrir una fuerte presión.
En el frente macroeconómico, los datos nacionales mostraron que la inflación mayorista de Japón se aceleró hasta el 6,3% interanual en mayo, el ritmo más rápido en más de tres años, impulsada en gran medida por el fuerte aumento de los costos energéticos.
Los fabricantes de chips y las compañías vinculadas a la IA lideraron el descenso, con pérdidas destacadas en Kioxia Holdings (-3,6%), Taiyo Yuden (-3%), SoftBank Group (-8,4%), Murata Manufacturing (-4,2%) y Fujikura (-6,7%). En contraste, Tokyo Electron subió un 6,9% hasta un nuevo máximo histórico, desmarcándose de la caída general del mercado.