Los futuros de las acciones estadounidenses retrocedieron el jueves después de que el ejército de Estados Unidos llevara a cabo nuevos ataques contra Irán, mientras el presidente Donald Trump acusaba a Teherán de dilatar las negociaciones sobre un acuerdo de paz provisional. La reactivación de las tensiones geopolíticas impulsó al alza los precios del petróleo, intensificando las preocupaciones de los operadores sobre las presiones inflacionarias y la posibilidad de nuevas subidas de las tasas de interés por parte de los bancos centrales.
En el ámbito corporativo, las acciones de Oracle cayeron más de un 10% en las operaciones posteriores al cierre, después de que la compañía anunciara planes para recaudar otros 20.000 millones de dólares mediante una combinación de emisiones de acciones y deuda para financiar su expansión en inteligencia artificial.
Durante la sesión regular del miércoles, el Dow retrocedió un 1,87%, el S&P 500 bajó un 1,62% y el Nasdaq Composite se dejó un 1,98%. Ocho de los 11 sectores del S&P cerraron en negativo, liderados por las pérdidas en industriales, materiales y tecnología. Las acciones tecnológicas y de semiconductores se vieron nuevamente presionadas por las ventas en medio de persistentes preocupaciones sobre valoraciones excesivas vinculadas a la IA y un mayor grado de cautela por parte de los inversores antes de la muy esperada OPV de SpaceX del viernes.