El índice Nikkei 225 cayó un 1,5% hasta situarse por debajo de los 67.800 puntos el viernes, ampliando las pérdidas por segunda sesión consecutiva, ya que las acciones tecnológicas siguieron bajo presión en medio de la creciente preocupación de que el repunte impulsado por la inteligencia artificial se haya adelantado a los fundamentales. Cada vez más inversores se preguntan si las fuertes inversiones de capital y la competencia cada vez más intensa en el sector de la IA pueden justificar valoraciones tan elevadas y traducirse en un crecimiento sostenible de los beneficios. Las empresas japonesas vinculadas a la expansión global de la infraestructura de IA sufrieron otra fuerte oleada de ventas, entre ellas Kioxia Holdings (-4,6%), Taiyo Yuden (-8,5%), Tokyo Electron (-3,4%), Murata Manufacturing (-5,2%) y Fujikura (-5%). El conjunto de la renta variable doméstica también se debilitó, ya que el yen se apreció cerca de un 1% el jueves, impulsado por las especulaciones de que las autoridades japonesas podrían intervenir en cualquier momento para respaldar la moneda.