La rentabilidad del Bund alemán a 10 años cayó al 2,924%, acercándose a su nivel más bajo desde el 17 de marzo, ya que los datos económicos más débiles y un tono más prudente por parte del Banco Central Europeo redujeron las expectativas de nuevas subidas de tipos. Las cifras de junio mostraron contracciones tanto en la actividad del sector privado alemán como en la actividad empresarial francesa, lo que aumentó la preocupación por las perspectivas de crecimiento de la región.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, indicó que el banco central no ve necesario aplicar una respuesta de política monetaria más contundente al conflicto que implica a Irán, haciendo hincapié en que no hay indicios de un repunte de la inflación que justifique un endurecimiento más agresivo. Sus declaraciones contrastaron con la postura más agresiva de la Reserva Federal de Estados Unidos, donde los mercados siguen descontando nuevas subidas de tipos.
A comienzos de este mes, el BCE elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos, aunque la medida tuvo solo un impacto limitado en los mercados, ya que había sido ampliamente anticipada.