El peso filipino se acerca a un nuevo mínimo histórico

El peso filipino se debilitó hasta alrededor de 61,84 por dólar estadounidense a finales de julio, acercándose a un nuevo mínimo histórico, ya que el fuerte aumento de los precios del petróleo y la amplia fortaleza del dólar estadounidense presionaron a la moneda. Los precios del crudo han subido más de un 30% este mes, mientras que la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán se ha extendido a otras rutas marítimas clave, lo que ha amplificado los temores a perturbaciones más graves en el suministro energético global. Esto ha intensificado la presión sobre economías importadoras de petróleo como la de Filipinas, avivando la preocupación por la inflación importada y la balanza comercial del país.

En respuesta, el Bangko Sentral ng Pilipinas intervino esta semana en el mercado de divisas para ayudar a estabilizar el peso, mientras que la administración Marcos expresó su confianza en que el banco central actuaría de forma más contundente si fuera necesario. BMI Research, de Fitch Group, prevé que el peso cotice en el rango de 61 a 63 por dólar estadounidense este año, lo que lo sitúa entre las monedas de peor desempeño en Asia. El peso ya ha perdido cerca de un 5% frente al dólar estadounidense en lo que va del año.